martes, 12 de mayo de 2009

Shiva


Su nombre de guerra es Shiva, su dueña un buen día desapareció de la faz de la tierra y aunque hizo lo imposible por recuperarla jamás lo consiguió, tiene los ojos verdes que te miran como si fuera un niño desvalido en busca de protección, le conocí en una fiesta, estaba sentada con una amiga y se arrastró como un gusano a través de aquella sala y me pidió permiso para introducirse uno de mis tacones en su boca, le dí una bofetada y le dijé que era un maldito insolente, recogió su verguenza como pudo y con el rabo entre las piernas casi literamente se fué....la fiesta transcurrió plácidamente y miré a Shiva que parecía tan desvalido que le llamé como si de un perrito se tratase y le dije que ahora si podía dedicarle algo de tiempo, se acercó a mí y con voz entrecortada me preguntó-¿Que desea Mistress? y le dije que me hiciese un suave masaje en los pies....sus ojos parecían volver a brillar, entonces le di conversación le pregunté si habia venido solo a la fiesta, y me pidió permiso para presentarse, me explicó que su nombre de guerra era Shiva, que tenía 35 años y que su dueña habia desaparecido, desde entonces era como un alma solitaria, que buscaba su media naranja bdsm......me suplicó una oportunidad, quería realizar un internado, yo le dije que antes de hacer internados hacia una sesión para conocer al esclavo y ver que existe feeling entre ambos....Shiva se rindió, balbuceó, se sumergió en mis ordenes, y se poco a poco la fuí disuadiendo...unos días más tarde le tenía en mi estudio arrodillado ante mi lamiendo sin cesar mis botas y agradeciendo su oportunidad, al final de la sesión hubo feeling, se entragaba al máximo, obedecia sin rechistar, se dejaba volar y la magía desembocó un mes más tarde en un largo internado de 48 horas.................

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