Deslizo suavemente mi fusta entre mis dedos, piensas en el elixir prohibido, en el dolor pero tambien en el placer del premio recibido, en mis miradas estrictas combinadas con ese ápice de morbo transcendente que te atrapa....piensas en nuestra sesion de mañana, en la cual darás un paso más allá y te sentirás esta vez terribemente atrapado, atado a mis cadenas y cuando te sientas mio, habrás sucumbido a mi poder.
0 comentarios:
Publicar un comentario