El sonido de unos tacones se difumina en la nada, mi silencio es su silencio y la distancia apaga su mirada, casi tanto como mis ansias se frenan por la tímida pasividad de sus ganas, cuando se sumerge en mis dominios, su cuerpo y su mente son las hélices que mueven mi inspiración y mi deseo......pero el tiempo se resbala por las paredes de la habitación y ese momento, nuestro momento, se consume tan rápido como mi cigarro en el cenicero....Sus sentidos se pliegan en el gélido suelo y la punta afilada y simétrica de un tacón, enebra su piel como una aguja enebra un hilo...su mirada va a parar a la mia traspando una barrera, derribando corazas y mi mano, fiera salvaje llena de sensualidad no puede evitar rozar su cara propinando una bofetada....
No es muy expresivo, por el contrario, yo sí lo soy y nuestros contrastes forman un buen tandem, sabe que uno de los puntos pendientes es conseguir que me transmita sus sensaciones, su pasión, su obediencia, su entrega como sumiso...elevandolo todo a un plano mayor.
y aunque para él cada paso es un mundo entero, para mi solo es un pequeño paso dentro de ese mundo.....ser buen sumiso, no es aguantar más o menos dolor, sino el esfuerzo que se plasma en cada sesión, él dejarse llevar, el superar pequeños límites....
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